«Un cheque en blanco de 2,2 millones»: el PSC aprueba solo el presupuesto más alto de la historia

El gobierno del PSC aprobó el jueves por la noche, solo con sus diez votos, el presupuesto y la plantilla de 2025, que suman 24.063.540 euros. El grupo municipal de Alternativa En Comú votó en contra, igual que ERC y VOX. El PP se abstuvo. José Andrés Martín empezó por la transparencia: unos 2,2 millones de euros se reparten en partidas de «otros estudios» que la oposición no sabía hasta el día anterior a qué se destinaban.
«Entenderán que no podemos darles un cheque en blanco de 2,2 millones de euros», advirtió Martín al gobierno.
Según los cálculos del grupo, el gasto ordinario, el de personal y el de bienes y servicios, se lleva el 97 % del presupuesto, y la inversión se queda en el 3 %, unos 700.000 euros. Las subvenciones nominativas, las que AEC llama «a dedo», suman 138.000 euros, casi el doble de los 73.500 que se reparten por concurrencia competitiva. Martín también dudó de que pueda ejecutarse. El Ayuntamiento no ha recaudado nunca 20 millones, y en 2023 ejecutó 19,5 de los casi 26 aprobados. En plena emergencia habitacional, la única partida de vivienda es de 105.000 euros y depende de la venta de terrenos en Sant Hilari, cuando AEC esperaba dinero para redactar un Plan Local de Vivienda, abrir una oficina de vivienda, arreglar pisos de emergencia y crear una bolsa de alquiler social.
La concejala de Servicios Económicos, Maite Novell, negó que el presupuesto sea opaco y defendió que su estructura es la que marca la ley. El alcalde Jesús Naharro, sin embargo, cerró el debate con un reconocimiento a Martín y a su grupo, «como único partido de la oposición que se ha leído y trabajado el presupuesto».
Cuatro mociones y una mesa de memoria
El Pleno aprobó cuatro propuestas que AEC presentó o pactó con el gobierno. La de emergencia habitacional pide al Consell Comarcal y a la Diputació recursos para un Plan Local de Vivienda, aunque las enmiendas del PSC cambiaron su punto central: el texto original pedía que lo hiciera el gobierno municipal. Salió adelante con el voto en contra de VOX y la abstención del PP. También se aprobaron la de solidaridad con los afectados por la DANA y para seguir desplegando el plan municipal de protección civil, con la abstención del PP; la de mejoras urgentes de los autobuses E24 y L0371, por unanimidad, y la adhesión a la declaración del 25N, con el voto en contra de VOX.
Dos meses después de tumbar, con VOX y el PP, la moción de AEC para abrir la fosa del cementerio viejo y retirar los símbolos franquistas, el PSC presentó su propia moción de adhesión a la red de memoria «Mai més». AEC votó a favor. Pero Joaquín Eandi le reprochó el cambio de criterio: «Al final resultará que Alternativa En Comú marca la agenda del gobierno municipal más de lo que parece», ironizó. Eandi propuso una mesa de trabajo permanente sobre memoria democrática con todos los grupos progresistas, y la concejala Arantxa Galofré la aceptó al final del debate.
La moción «Mai més» salió adelante con el voto en contra de VOX y el PP. El presupuesto aprobado esa misma noche incluye un espacio de memoria democrática en el cementerio viejo.

