Saltar al contenido

Configura las cookies

Elige qué puede cargar esta web. Puedes cambiarlo cuando quieras desde el pie.

Técnicas

Hacen funcionar la web y los formularios: recuerdan esta elección y frenan a los robots. No se pueden desactivar.

Siempre activas

Google Analytics nos dice cuánta gente visita la web y qué páginas lee, en cifras de conjunto. Si la activas, Google pone sus cookies (_ga).

Vídeos de YouTube o Vimeo dentro de las noticias. Si los activas, esos servicios pueden poner sus cookies.

Política de cookies

Toda la actualidad

ViviendaInternacional y solidaridadMedio ambiente y clima

«La vía de la paz»: Abrera exige el alto el fuego en Gaza con una moción impulsada por AEC

El Pleno también aprueba adoptar la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad y plantar dos árboles por cada árbol talado. VOX vota en contra de las tres mociones.

Compártelo

Concentración por Palestina delante del Ajuntament de Abrera

El Pleno de Abrera aprobó el jueves por la noche, con 15 votos a favor, exigir un alto el fuego inmediato y la retirada de las tropas de Israel de la franja de Gaza. VOX votó en contra y el PP se abstuvo. La moción la llevó a la comisión informativa el grupo municipal de Alternativa En Comú. El PSC y ERC también la firmaron.

La defendió el concejal Joaquín Eandi, que empezó recordando que el día anterior había sido el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino y que periodistas palestinos habían difundido el vídeo del asesinato de dos niños a manos del ejército israelí. El texto condena los crímenes contra la población civil, los cometa quien los cometa, de los ataques de Hamás a la represalia masiva sobre Gaza, y exige a Israel el fin del apartheid y de la ocupación y el cumplimiento de las resoluciones de la ONU. También defiende un Estado palestino viable y la ayuda humanitaria.

«Aprobando estas exigencias, condenas y reclamaciones, Abrera tomará partido por la vía de la paz, la de las Naciones Unidas, la vía de los Derechos Humanos, la vía de la democracia», reivindicó Eandi.

En la réplica, el concejal pidió al Gobierno español que reconozca el Estado palestino, como prevé el acuerdo de gobierno entre el PSOE y Sumar, que detenga la compraventa de armas con Israel y que lleve el caso ante la justicia internacional, como ya pide Bélgica.

Derechos humanos, árboles y vivienda

Eandi también defendió la moción del grupo por el 75.º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Insta al gobierno a adoptar la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad, a hacer un diagnóstico de cómo se cumplen en Abrera los derechos que recoge y a preparar un plan de acción para garantizarlos. Se aprobó con una enmienda del PSC y el mismo recuento.

La tercera moción, sobre el arbolado urbano, la presentó Raúl Montesinos y se trabajó con el PSC y ERC. Pide iniciar una ordenanza de protección del arbolado que obligue a plantar dos árboles por cada árbol muerto o talado en el espacio público, actualizar el Pla Director del Verd Urbà, que es de 2018, y regar los árboles singulares con agua regenerada para que sobrevivan a la sequía. Montesinos recordó que una buena ubicación de los árboles puede refrescar el aire entre 2 y 8 grados. La concejala Mercedes Álvarez (PSC) explicó que en los proyectos municipales ya se plantan como mínimo dos árboles por cada uno que se tala. La moción salió adelante con 16 votos, con VOX como único voto en contra.

En el turno de preguntas, Iraida Adell preguntó por las 57 viviendas de protección oficial de la avenida Lluís Companys, que una modificación urbanística aprobada antes de las elecciones hace posibles. Reclamó que sean de alquiler protegido, porque «la gente trabajadora y la juventud de nuestro municipio necesitan realmente vivienda pública de alquiler». El alcalde respondió que de momento solo hay aprobación inicial y que, para la provisional, hace falta un convenio con la propiedad, en el que el gobierno trabaja. No concretó ningún plazo, pero calculó que preparar el suelo tardará al menos nueve meses, y las obras, unos 24 más.