228 euros por hogar, más del doble de la media estatal: el PSC aprueba solo la tasa de residuos

El PSC aprobó el jueves por la noche, en solitario, las ordenanzas fiscales de 2024, que crean la tasa de residuos y suben el IBI un 6,99 %. La tasa, que la ley hace obligatoria, será de 228 euros al año por vivienda, más del doble de los 92,2 euros de media estatal que recoge el informe técnico externo del expediente. El grupo municipal de Alternativa En Comú votó en contra, igual que VOX y el PP. ERC se abstuvo porque considera que el sistema no es progresivo.
José Andrés Martín, portavoz de AEC, dejó claro que el grupo no se opone por principio a subir impuestos. Pero, añadió, hay que saber por qué se suben, cómo se reparte la subida y a qué se destina. También recordó que la Constitución pide un sistema tributario justo, inspirado en la igualdad y la progresividad.
«En Abrera no paga más quien más gana ni menos quien menos tiene», denunció Martín.
La tasa de residuos es el ejemplo. Serán 228 euros para todo el mundo, salvo para un centenar de las 5.226 viviendas del municipio, que tendrán una reducción por ingresos muy bajos. Según los informes técnicos que pidió el propio gobierno, recordó el portavoz, la tarifa plana es el modelo que menos estimula el reciclaje y el que más recauda. Para AEC, el gobierno ha visto en la ley una «oportunidad recaudatoria» para cubrir un servicio de recogida deficitario, que cuesta 1,1 millones de euros y costará 1,4 el año que viene con el cambio de empresa. Y lo es, según el grupo, porque Abrera es uno de los pueblos de Cataluña que peor gestiona los residuos, y hace tiempo que debería tener un plan municipal de prevención y un punto limpio mejor.
AEC también cuestionó la subida del IBI. Durante años, dijo Martín, el PSC ha sostenido que la tasa de basuras ya iba incluida en este impuesto, y ahora crea la tasa y, encima, lo sube. El gobierno tampoco ha incorporado los recargos del 100 % y del 150 % para los pisos vacíos de los grandes tenedores que permite la ley de vivienda aprobada en mayo, cuando en Abrera hay 226, según el observatorio del Consell Comarcal. Y el Pleno acordó en noviembre de 2011, a propuesta de Esquerra Unida y sin ningún voto en contra, aplicar la tarificación social a las tasas municipales a partir de 2013. Todavía no se aplica.
La concejala Maite Novell defendió que, desde 2012, el IBI solo se había actualizado en 2020 y 2022, por debajo del IPC, y que la subida supone 28,33 euros al año en el recibo medio. Sobre la tasa, dijo que es una obligación que viene de Europa y que la reducción por renta tiene tres tramos, del 75, el 50 y el 25 %.
Las ordenanzas salieron adelante con los 10 votos del PSC, los 6 en contra de AEC, VOX y el PP y la abstención de ERC. Mientras no haya un sistema de impuestos y tasas progresivo, una revisión anual de los costes de los servicios y ayudas para que las familias puedan pagar los tributos, avisó Martín, AEC no votará a favor de ninguna revisión de las ordenanzas. La aprobación es provisional. Ahora se abre una exposición pública de treinta días hábiles para presentar reclamaciones.

